A principios de junio recibimos un aviso de un conejo encontrado abandonado en la calle, al lado de la autovía en un pueblo de Granada.
La persona que lo vio, iba paseando a sus perros y aun así se acercaba y buscaba a las personas. Cuando volvió para intentar rescatarlo, se asustó y se alejó. Volvieron a ir e incluso comía de la mano pero no consiguieron ponerlo a salvo.
Una de nuestras compañeras fue hasta allí y al llegar, un vecino de la zona lo había podido salvar y justo lo llevaba en brazos. Al comprobar que era el que buscábamos, nos lo llevamos ya que lo cogió para rescatarlo y que no lo atropellaran.
Nada más verlo, fue tal nuestra sorpresa que tuvimos que ir de urgencias un viernes por la noche al veterinario. Estaba plagado de garrapatas, nunca habíamos visto a un conejo así.
Es un bebé de unos meses de edad y ya conoce la peor parte del ser humano. Abandonado como si fuera un juguete roto a punto de haber fallecido atropellado o devorado por otro animal. O finalmente las garrapatas hubieran acabado con su vida ![]()
![]()
Aún no ha empezado apenas el verano y los abandonados son diarios, un auténtico horror.